M. Jackson 1958-2009



Ser-Para-Sí:
El hombre en lo que tiene de ser humano y no de realidad cosificada: el ser sujeto o subjetividad.
En el hombre podemos distinguir dos niveles de ser distintos, el propiamente humano y libre, y la parte común con los seres no humanos, la dimensión de cosa u objeto, la existencia ya hecha; a esta última la llama Sartre “la facticidad del para-sí” y tiene cuatro aspectos principales:
1. el hombre es cosa, en primer lugar, por su cuerpo; es un cuerpo entre los demás cuerpos;
2. el hombre es facticidad por su pasado: el pasado es la parte de nosotros que ya está hecha, terminada, y, como tal, que no podemos modificar; en tanto que busco realizar una meta hago mi propio ser, soy sujeto, pero en la medida en que tengo una historia, una biografía, ya soy, tengo rasgos con los que debo contar, que me pueden definir, soy un objeto;
3. el hombre es cosa también por su situación la circunstancia concreta que nos toca vivir puede limitar nuestras posibilidades de escoger; precisamente la libertad apa¬rece como un enfrentamiento con la situación, como el afán de dejarla de lado, de superarla;
4. finalmente, y en el límite, la muerte nos convierte definitivamente en una cosa, en algo ya fijo, establecido; y la muerte es algo gratuito pero inevitable, está fuera de mis posibilidades, está más allá de mi subjetividad. Con ella culmina el absurdo de la existencia: “Es absurdo que hayamos nacido, es absurdo que muramos”.

Jean-Paul Sastre
Historia de la Filosofía. Volumen 3: Filosofía Contemporánea. Javier Echegoyen Olleta. Editorial Edinumen.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Un año sin uno de los grandes...

Saludos y un abrazo.

Susana Munay dijo...

el existencialismo es un poco pesimista, viste? ;)) gracias por estr siempre atenta a mis pinceles un beso